martes, diciembre 18

Tumbas preíncas e incas en Machupicchu

El santuario histórico de Machupicchu sigue revelando sus secretos. Ayer se confirmó el hallazgo de dos tumbas de la cultura inca, ubicadas a dos horas de viaje en tren de la ciudadela inca, en el sector Ch'allaqata. También se encontró un entierro a un kilómetro de éstas, que pertenece a la civilización pre ínca Killke. Los dos contextos funerarios incas estaban en dos cuevas cubiertas por gigantescas rocas. Las tres sepulturas están dentro del Complejo Arqueológico de Salapunku en el Santuario de Machupicchu, ubicado en el kilómetro 83 de la vía hacia la ciudadela inca. En uno de los entierros incas fueron sepultados dos varones adultos ataviados con textiles de la época del Tahuantinsuyo. El primer individuo mira hacia el oriente y está en posición flexionada. Solo se ve su cabeza, dado que la excavación recién ha empezado. A un costado lo adorna una jarra inca intacta. El otro esqueleto estaba cubierto con textilería inca. Su estado de conservación es magnífico. La momia tiene articuladas la cabeza, vértebras, costillas y parte de los miembros inferiores. Está echado boca abajo, pero la cabeza siempre con dirección hacia la salida del sol. En la tumba se encontró osamenta de fauna incinerada, cabello, sogas de ichu y vegetales, semillas variadas y fragmentos de cerámica inca. La arqueóloga Daissy Baca Huallpa, integrante del equipo de 42 profesionales que laboran en los trabajos de exploración arqueológica en Salapunku, sostuvo que el entierro data probablemente de hace 600 ó 700 años. “El enfardelamiento permitió su conservación”, anotó. En el segundo contexto funerario también se hallan las osamentas de un varón en posición flexionada con la mirada en la misma dirección de los anteriores. Para la responsable del Gabinete de Antropología Física de la Dirección Regional de Cultura (DRC) Cusco, Elva Torres Pino, se trata de uno de los hallazgos más importantes por el grado de conservación de los restos. “El retiro de las momias concluirá en unas dos semanas, para que luego sean llevadas al gabinete para la investigación correspondiente”. Recordó que en marzo pasado también se hallaron siete contextos funerarios, pero esos eran preíncas, pertenecientes a la cultura Killke. DOMINIO KILLKE Además de los entierros incas, los profesionales de la entidad cultural encontraron un contexto funerario perteneciente a la cultura Killke en el sector Isla Chico, un área de 10 mil 555 metros cuadrados (m2) dentro del complejo Salapunku. Isla Chico se halla entre las quebradas Miskipucyo y Llamacancha y está conformado por andenes rústicos, nada comparables con los construidos por los incas. En uno de los andenes hay un entierro de un varón adulto en posición de cúbito ventral, y en sus alrededores hay un mortero, fragmentos de cerámica, entre otros objetos Killke. Asimismo, durante la exploración se halló objetos de pueblos que habitaron ese lugar durante el periodo formativo, es decir, antes del año 700 Antes de Cristo. El arqueólogo Francisco Huarcaya, director del Proyecto de Investigación, mostró objetos como una punta de proyectil de obsidiana -conocido como vidrio volcánico, ya que se forma tras la explosión de volcanes-, piedras para bruñir, objetos decorativos como cabezas de mono, entre otros. Una riqueza que sorprende a cualquiera que la vea.